<%@LANGUAGE="JAVASCRIPT" CODEPAGE="1252"%> Radiación UV | Teccia | Tecnologías Asociadas

 

 

El Ozono y

La Radiación Ultravioleta

La Radiación Ultravioleta es parte del espectro electromagnético emitido por el Sol, y de acuerdo a la longitud de onda y a los distintos roles que juegan en los procesos fotoquímicos y en la salud humana, es clasificada en tres tipos:


  • Ultravioleta C (UVC): La longitud de onda de estos rayos oscila entre 100 y 280 nanómetros. Es altamente dañina para los seres vivos y en presencia de la cual no sería posible la vida en la Tierra. Esta radiación es totalmente absorbida por el ozono estratosférico, vapor de agua y gases (O2, CO2), de modo que en ningún caso alcanza la superficie terrestre.

  • Ultravioleta B (UVB): la longitud de onda de estos rayos oscila entre 280 y 315 nanómetros. Parte de esta radiación es absorbida por el ozono, pero un porcentaje no despreciable (10% aproximadamente) alcanza la superficie terrestre y afecta a los seres vivos. Su efecto sobre las personas no solamente produce bronceado sino que además puede producir quemaduras, envejecimiento de la piel, cáncer de piel, conjuntivitis, etc.

  • Ultravioleta A (UVA): estos rayos están compuestos de longitudes de onda de 315 a 400 nanómetros. Los efectos de este tipo de radiación sobre las personas son similares a los de los UVB, pero mediante dosis unas 1000 veces superiores, por lo que proporcionalmente resulta menos perjudicial, aunque la intensidad que alcanza la superficie terrestre es muy superior a la UVB.
 

Espectro Electromagnético

Espectro Ultravioleta Espectro Visible Espectro Infrarrojo Longitud de onda, en nanómetros

 

La Mayor parte de la Radiación UVA y cerca del 10% de la radiación UVB alcanzan la superficie de la Tierra. Tanto los rayos UVA como los UVB son los más importantes para la salud humana.

La intensidad de la radiación solar UV en la superficie de la Tierra depende de varios factores ambientales, entre los que se cuentan la altura del sol, latitud, altitud, reflexión del suelo, concentración de ozono atmosférico, presencia de nubes, bruma, polvo atmosférico y otros componentes orgánicos (desplegar imagen).

La existencia de vida, como se ha desarrollado en la Tierra, depende de la eliminación efectiva de las radiaciones UV, ya que destruye los enlaces químicos de las sustancias orgánicas (proteínas y ácidos nucleicos). La atmósfera realiza eficientemente este proceso principalmente por la absorción que realizan las moléculas de oxígeno y ozono.
 

El aumento de la Radiación Ultravioleta

El ozono estratosférico es un escudo efectivo, que nos proteje de la más dañina radiación ultravioleta (UVB). Para explicar el aumento de la radiación ultravioleta incidente sobre la Tierra necesariamente debemos referirnos al Ozono Estratosférico.

El ozono es un compuesto inestable de tres átomos de oxígeno y se encuentra en la estratósfera, a 25 km de la Tierra aproximadamente, y de unos 30 km de espesor. Su importancia radica en que actúa como un poderoso filtro para la radiación UV, lo que permite la existencia de vida dentro del planeta. Este gas se crea y se destruye de manera natural por procesos atmosféricos en los que interviene la radiación ultravioleta.

En la segunda mitad de la década de los 80 se descubrió un importante adelgazamiento en la capa de ozono sobre la Antártica; posteriormente se comprobó que ocurría un fenómeno similar sobre el Polo Norte. Es así como se descubrió que el ozono se ha estado destruyendo paulatinamente. Debido a la lentitud de los procesos fotoquímicos el agujero ha aumentado de manera continua, y en estos momentos se está produciendo una reducción prácticamente global de ozono atmosférico. La mayor reducción se observa en las latitudes medias del hemisferio sur en la época otoño invierno.

De acuerdo a las investigaciones realizadas la principal causa de la destrucción del ozono estratosférico, y el consecuente adelgazamiento de la Capa de Ozono son la contaminación con ciertos compuestos fluorocarbonados presentes en los aerosoles y sistemas de aire acondicionado y refrigeración, por mencionar algunos. Su destrucción es más sencilla de lo que se cree.

Tal como puede apreciarse en la gráfica inferior la radiación ultravioleta arranca una molécula de cloro de una molécula de clorofluorocarbono; este átomo de cloro, al combinarse con una molécula de ozono la destruye, para luego combinarse con otras moléculas de ozono y eliminarlas. Este dañino proceso es capaz de destruir hasta 100.000 moléculas de ozono por cada átomo de cloro y solo se detiene cuando este se mezcla con algún compuesto químico que lo neutraliza.
 
Desintegración del OZONO por efecto de moléculas fluorocarbonadas
 
Nuestro país se encuentra afectado por la disminución de la capa de ozono que se registra sostenidamente a nivel mundial. El hemisferio Norte muestra una disminución paulatina acumulada del 5% (respecto del año 1982), mientras que en el hemisferio Sur decae aproximadamente un 7%. Esta magnitud promedio, no es igual en todas partes, pues existen regiones, como la comprendida entre Puerto Montt y la Península Antártica en que la disminución acumulada estimativa sería de alrededor del 13%.
Ahora que se toma conciencia sobre el gran daño que le hemos causado al ozono, se debe tomar medidas sobre la consecuencia aún más radical, la radiación emitida por el sol, el incremento progresivo de la radiación ultravioleta (UV) que nos llega prácticamente de una manera directa, pues el filtro se está adelgazando. Por eso más que nunca hoy se debe ser moderado al momento de exponerse al sol de manera directa, para evitar por cierto, que esta práctica constituya un riesgo para la salud.
     
     

 

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